Gratamente sorprendida por la presencia de familiares, amigos y vecinos, doña Aurelia Rapisarda recorrió en silencio y con la emoción contenida los metros que separan la puerta de su casa con el mundo en cuarentena.

Allí la esperaba su gente querida, la de siempre, la que quiere y no puede abrazar en este día tan particular para Chola quien hoy está dando su 88ª vuelta al mundo.

Un nuevo fin de julio para ella que tiene sus raíces medanenses pero que desde 1986 es patrimonio de General Daniel Cerri.

Por ser madre de Rubén y Jorge; abuela de Gabriela, Marina y Carlos; y bisabuela de Tiziana, Milo, Malena, Martina y Valentino; y por generar afecto y cariño entre sus vecinos, Chola recibió el correspondiente Diploma de Honor por parte de un grupo que anima y acompaña a nuestros abuelos en este período de distanciamiento.

Un distanciamiento que por un segundo quedó en el olvido cuando en esta tarde ventosa y fresca, doña Aurelia se dirigió a paso cansino y constante por la acera par de Húsares al 100 para codearse con don Rufino Meneses, quien no hace mucho recibió la salutación de toda la localidad por sus 90 años.

Aurelia, quien desde aquel domingo 30 de julio de 1932, enciende con vida a quien se acerca a ella con bondad y mucho amor.