Los logros de Lionel Messi, sin dudas el mejor jugador en estos primeros 20 años del siglo XXI, han chocado permanentemente con una constante información imprecisa a cargo del periodismo que se entiende especializado en esta disciplina deportiva.

Lo que se supone el gol número 700 en la carrera profesional del rosarino, no concuerda con los números oficiales: son más o son menos.

Todo depende del criterio que se adopte.

En la primera de Barcelona están más que claros los goles: son 630 (por Liga, 441; Copa del Rey, 53; Supercopa de España, 14; Liga de Campeones de Europa, 114; Superliga de Europa 3 y Mundial de Clubes, 5).

Sin embargo en la selección mayor Argentina registra 36 tantos en partidos oficiales (6 en mundiales; 9 en Copa América y 21 en eliminatorias).

Es decir que si sólo se tienen en cuenta los encuentros por los puntos, Messi ostenta 666 goles desde su debut oficial en la liga española el 16 de octubre de 2004.

Ahora, si se suman los 34 pases a la red jugando por Argentina en cotejos amistosos, la cifra parcial es de 700.

Parcial porque utilizando este análisis, también se deben adicionar los 35 que marcó en los diversos amistosos que jugó para el equipo catalán, para un total de 735 festejos.

Y con este criterio, además, el debut de Messi se debe trasladar al 16 de noviembre de 2003, cuando tuvo sus minutos en cancha frente al Oporto de Portugal en el marco de la inauguración del estadio Do Dragao.

No se logra comprender aún la razón por la cual parte del periodismo no adiciona los dos goles (parcial 737) que marcó Lionel en los Juegos Olímpicos de Beijing, el único título que hasta el momento pudo obtener con la albiceleste.

¿Y por qué no considerar sus 14 goles para la Sub 20 (751) o los 95 en las formativas de Barcelona (846) o los 234 durante su etapa infantil en Newell’s (1080), cifras precisadas en un sitio web dedicado a Messi?

Es común notar en las transmisiones que el periodismo deportivo confunde curiosidades con estadística pura; de promocionar cada partido de Argentina frente a Brasil con goles de Messi en partidos organizados por multinacionales.

De hecho poco se dice que el combinado nacional no derrota oficialmente a la Verdeamarela desde las eliminatorias para Alemania 2006 (3-1).

Parafraseando al historiado Pacho O’Donell, la era Messi tiene convencedores y convencidos.

Sin dudas que nadie puede cuestionar que es el mejor jugador del planeta, pero hasta el momento sigue sin eludir y derrotar a un sector de la prensa que no es coherente a la hora de presentar distintos aspectos del futbolista.