Cuando Cerri era Cuatreros y cuando las circunstancias de esa épocas transformaban la calidez hogareña en una sala de parto, llegó a este mundo y a nuestro pueblo Alicia Lucanero.

Esto ocurrió el jueves 28 de agosto de 1919, cuando la localidad comenzaba a forjarse a través de sus industrias emblemáticas y gente dispuesta a quedarse toda la vida aquí.

Doña Alicia es parte del día a día a cerrense, una hermosa y respetuosa postal de calle Gurruchaga al 400 para quienes han transitado siempre por inmediaciones de la parroquia San Miguel Arcángel.

Y hasta allí se acercaron, en la última hora de ayer, familiares, vecinos y el grupo que celebra y brinda con un simple presente y canciones llenas de amor a personas como ella.

Alicia permaneció en silencio, ese necesario para recorrer con la mirada y emoción a cada unos de los presentes en el día de su 91 vuelta al sol.

Hubo globos, carteles y guirnaldas para cantar el cumpleaños feliz a coro con sus hijos Susana, Nora y Dardo; sus yernos Jorge y Marta; sus nietos Diego, Valeria, Fernando, Daina, Vanesa,Maximiliano, Guillermina y Nicolás; y sus bisnietos Tiago, Lara, Jano y Baltazar.

Un instante único, que perdurará por siempre en el alma de quienes organizaron el festejo y, particularmente, en el corazón de doña Alicia Lucanero de García.