Cuál estrella de rock, así fue el regreso del guerrero Nico a casa. Y es que tal vez genera lo mismo que cualquier artista: profunda admiración.

Ayer Nico vivió un momento único, tras dar una dura pelea llegó el momento de volver a casa.

Con un ingreso triunfal a la localidad, vecinos y vecinas lo escoltaron a puros bocinazos, con globos y carteles.

Otros tantos, esperando en las esquinas para verlo pasar y felicitarlo. Y él, lleno de felicidad agradeció con un efusivo saludo a cada uno que lo reconoció.

Al llegar a casa, bajó del auto, y otra vez la fila india pasó por en frente de él haciéndose oir, y Nico desde la vereda a pura sonrisa lució su remera que rezaba “Dios le da batalla a sus mejores guerreros”.