Como todos suponemos, la mayoría de la gente no pudo festejar su cumpleaños como imaginó, pensó o deseó durante este 2020 tan particular e inesperado por los motivos que son de público conocimiento.

A modo de solución y para llevar un instante de cariño y felicidad a esta gente de Cerri, los integrantes de Cumple Abuelos llenaron de color y música a los siguientes vecinos en estos primeros quince días del mes:

*Miércoles 4: Mabel Martínez, una innovadora

Con extensa participación en la vida social y económica de la localidad, el miércoles 4 Mabel Martínez culminó de dar su 72ª vuelta a sol.

Ella nació en la zona de quintas de nuestra localidad, donde sus padres Diodina y Mariano desarrollaban su labor diaria, sitio que ha sido un punto de referencia también para su hermano Eduardo.

Tuvo su participación política y logró ser delegada municipal entre 1973 y 1976, durante la intendencia de Eugenio Martínez.

Mabel fue quien gestionó el funcionamiento de la actual Escuela Secundaria 7 y brindó su apoyo para el crecimiento del Club de Pesca y Náutica, institución emblema para los cerrenses. También optimizó las instalaciones de la parroquia San Miguel y restauró el Museo Histórico Fortín Cuatreros.

Más tarde fue el turno de compartir la vida con Alberto, con quien tuvo a Melisa y Damián y hoy lo hace además junto a sus tres nietos. Diseñadora, modista y una de las primeras en pensar y llevar adelante esta propuesta festiva cien por cien cerrense.

*Martes 10: Rogelio Guido, un compañero

-Esta te va gustar.
-¿Qué cosa?
-¡Mirá!

Y Eduardo comenzó con los acordes de la Marcha Peronista para que Rogelio sonría en la lluviosa tarde-noche del último martes.

La situación llevó inmediatamente a pensar en su histórico bar de Belgrano y Deán Funes, en el edificio donde aún puede leerse “Perón cumple”.

Pero el que cumplió y festejó en calle Alcolea al 500 y con su gente fue este hombre que se tomó su buen tiempo para soplar unas 80 velitas.

Amigo, trabajador, padre y abuelo, Rogelio es y seguirá siendo uno de los personajes del pueblo y una persona de bien, respetada y valorada.

No hubo lluvia, ni frío ni cambio de temperatura que imposibiliten esta celebración ni empañen su emoción de saber que lo rodea y lo abraza día a día seres que lo aman, con palabras, con sonrisas y con un brindis.

*Miércoles 11: Nélida Carranza, la mujer de las 8 décadas

Si Arjona ponderaba la belleza, entereza y delicadeza de la mujer que llega a los 40, esto debiera potenciarse cuando alguien como Nélida Carranza se convierte en una señora de 8 décadas.

Pancho, su compañero, fue quien animó estos festejos en pleno barrio 10 de Junio, junto a hijos, nietos, bisnietos y demás seres muy queridos para quién tiene un jardín impecable, como si fuera un reflejo de su vida.

A la tradicional torta (de las mejores que se hayan visto), a la foto del momento, a los videos y risas, se le sumó un repertorio de música para bailar con guitarra, pandereta y palmas.

La tarde, la temperatura y, como no puede ser de otra manera, el amor de los alli presentes estuvieron a la altura de la circunstancia.

¿Qué habrá pedido Nélida al momento de soplar la torta? Sea lo que sea, que se cumplan y que los 81 la encuentre en un abrazo pleno y único con su familia.

*Jueves 12: 69 para Nilda Arregui

Al día siguiente, este festejo golpeó la puerta de Nilda Arregui para que sus 69 empiecen a desandar un camino libre de soledad, con la compañía de quienes a diario se transforman en sístole y diástole de su corazón.

La sopresa de Nilda fue tal, que no llegó a decir palabra alguna, cuando su primera lágrima opacó el sonido de la guitarra.

Desde ahí fue un “mano a mano”, una segunda voz y parte esencial del coro para el “popurri” que formó parte del repertorio del querido Eduardo, quien desde el momento que supo que Nilda era la nueva agasajada sólo tuvo palabras de afecto y amor para con quien compartió tantos momentos.

“Sonidos y miradas que hay debajo de la piel”, dice Víctor Manuel. Y con esos dos ingredientes, este mujer compartió un momento de un nuevo aniversario de su natalicio en la esquina de Húsares y Santa Rosa.

Cada uno es como es, y a Nilda no le quedó nada por sonreir, bailar y brillar con los suyos durante el pasado jueves.