El fallecimiento de Guillermo Bertolli, producido hace exactamente uno año, conmovió a la localidad, a cada cerrense en cualquier punto del país.

Por su juventud, por la clase de persona, por su solidaridad silenciosa, por su familia, por su historia de vida, por alzar permanente su bandera para concientizar sobre la donación de órganos.

Haber recibido un riñón de parte de su hermana Mariela, es un hecho que genera emoción, respeto y amor. Y que debe perdurar en la comunidad.

Guille merece un espacio en la historia cerrense y ser recordado por todos especialmente cada 30 de mayo, Día Nacional de la Donación de Órganos y Tejidos.