El aplauso final, lleno de respeto y admiración, para Guillermo Martínez completó un espacio que no tienen los escritores cada vez que finalizan una obra.

Un músico, por ejemplo, cuenta con la posibilidad de comprobara en forma inmediata la aprobación de su trabajo cada vez que concluye un tema en un concierto.

Quienes transitan el arte de las letras deben esperar un tiempo, dejar que un libro comience a desandar su propio camino y esperar la recepción de los lectores.

Martínez, en la charla que brindó en instalaciones de la Universidad Nacional del Sur ante más de 150 personas, se mostró emocionado por la gente que se acercó y aseguró que jamás había firmado tantos ejemplares como anoche.

“Deseo que Los Crímenes de Alicia responda a las expectativas generadas. Más allá de mis tres novelas policiales, he abordado otros temas en otras tres novelas también: la vida, la muerte, el sexo, las pasiones, la política; es decir la complejidad de la vida humana en general”, puntualizó el escritor bahiense quien, entre risas, indicó “por fortuna todavía no soy un ciudadano ilustre; soy distinguido solamente”.

Guillermo Martínez en Bahía Blanca.