En el día de hoy, de hace 38 años, finalizaba en las Islas Malvinas una guerra innecesaria entre la Argentina del gobierno de facto y el reino de Gran Bretaña donde 649 de nuestros soldados ofrendaron su vida por la patria.

Una guerra que tuvo su puntapié inicial en el desembarco en Puerto Argentino el viernes 2 de abril de 1982 y que desde el continente contó con el apoyo de millares de compatriotas, entre ellos 4 jóvenes de nuestra localidad y del paraje “El Cholo”.

Horacio Medrano, Ricardo Fernández, Claudio Huarte, Juan Carlos Luque, fueron quienes aguardaron en Comodoro Rivadavia el momento de ir a las islas, pero la vida (Dios, la suerte, el destino, como se llame) le deparó a cada uno otro camino para desandar.

Una historia prácticamente desconocida en Cerri, una historia que ha salido a cuentagotas de la voz de Horacio en estas casi cuatro décadas, marcadas por un extenso silencio que deriva en una emoción donde se pueden predecir y escuchar sus lágrimas.

“Héroes son los que dejaron la vida en Malvinas”

Horacio tenía 19 años y estaba transitando sus últimos días en el servicio militar; sólo tenía que buscar su DNI en alguna oficina del Batallón de Comunicaciones de Bahía Blanca.

Sin embargo él y sus compañeros, sin dudarlo, se ofrecieron como voluntarios. Y una madrugada partieron hacia Comodoro Rivadavia a fin de sumarse a más chicos que también estaban a disposición del país.

“Creíamos que estábamos listos. Nos sentíamos si se quiere seguros con nuestras armas, hasta le habíamos enseñado a la clase 63 cómo utilizarlas”, menciona Horacio al momento de recordar los primeros momentos en tierras patagónicas.

También le viene a la mente una arenga de un grupo de compañeros que embarcó hacia las islas cantando “Si la Argentina está en guerra, Corrientes te va ayudar”, un grupo que no pudo regresar.

“Estaba decidido. Si me decían de subir, me iba a Malvinas. Nunca tuve dudas. En ese momento no tuve dudas; hoy tal vez la perspectiva sea diferente porque entiendo que éramos… ¿ingenuos? Lo cierto es que jamás dimensionamos la situación”.

Su tono inicia un declive y luego de mencionar que ese vuelo nunca llegó para los cerrenses, Horacio prolonga una pausa y ya con la voz decididamente quebrada dice: “Héroes son los que dejaron la vida en Malvinas”.

El regreso, los recuerdos

Las imágenes del lunes 14 de junio, día 74 del conflicto, son elocuentes: los soldados argentinos se convierten en prisioneros y la bandera británica vuelve a flamear en Puerto Argentino.

Pasaron, pasan y pasarán los años y cada documental de Malvinas lo deja mudo, perplejo, sin una palabra precisa para describir lo que se siente.

“Del día de la rendición no puedo decir mucho porque no sabíamos realmente lo que pasaba. En un momento nos dijeron que regresábamos y eso fue todo. A mis padres les habían notificado que yo estaba bien y camino hacia Cerri”.

El abrazo con sus padres en el barrio Corralón Vieytes, le permitió a Horacio llorar, comprender en parte la decisión que había tomado semanas atrás, cuando nadie imaginaba la guerra ni las consecuencias.

Horacio, en una ceremonia íntima, le entregó la chapa de identificación y el uniforme a sus padres; y a Norma, la madre de sus 4 hijos y abuela de sus 4 nietas, una carta de ella junto a un pañuelo perfumado que lo habían acompañado cada noche, cada día.

No hubo banderas que lo recibiera, junto a sus camaradas y amigos, pero General Cerri tiene una brillante oportunidad para homenajear y recordar a quienes en plena juventud se ofrecieron para pelear por la patria.