Más allá de la atención y predisposición de los choferes, en esta época de aislamiento social y preventivo se acentuaron varios inconvenientes en los servicios que brinda la empresa Rastreador Fournier para unir nuestra localidad con Bahía Blanca.

Es una incertidumbre para muchos usuarios de la línea 519 saber si podrán subir a las unidades en determinados horarios a raíz de los protocolos sanitarios establecidos.

Esto sucedía a primera hora para dirigirse a la vecina ciudad, pero es una constante para los cerrenses que pretenden retornar a sus hogares.

Quienes habitualmente aguardaban los envíos en calle Vieytes entre el 500 y 700, ahora caminan hacia las primeras cuadras de Brown para asegurarse un lugar.

Aquellos que esperan en Bravard, Sixto Laspiur, Charlone o Bolivia dependen de la buena fortuna, del cupo justo, para no quedarse un tiempo innecesario en Bahía Blanca.

Lo mismo ocurre en la zona de los barrios Noroeste, Pampa Central, Villa Nocito, Vista Alegre y Maldonado, sectores donde bajan varios pasajeros.

Si bien estos usuarios tienen el mismo derecho de utilizar la línea, los cerrenses entienden que es una desprolijidad no priorizar o adecuar los servicios para quienes residen en nuestro medio.

Varios lectores también indicaron que dista de ser ideal la atención de la firma al momento de efectuar reclamos y solicitud de informes, con cortes abruptos de la comunicación.

Asimismo hay que señalar que los pasajeros no siempre respetan los lugares que deben quedar libres a fin de reducir las posibilidades de contagio de Covid 19.

Detalles que están a mano de los pasajeros y situaciones que la empresa deberá buscar una solución por el bien de todos que dependen de este transporte público para desarrollar su vida laboral.