Los estudios realizados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) “permiten aseverar, con el rigor científico necesario, que la muerte de Facundo José Astudillo Castro se produjo por asfixia por sumersión “ahogamiento”.

“Se trató de una muerte violenta, por no ser natural. El estado avanzado de esqueletización del cadáver limitó las posibilidades de conocer el modo de la muerte, no pudiendo la ciencia forense determinar con rigor científico si se trató de uno u otro modo de muerte violenta: suicida, homicida o accidental”, menciona contundentemente el informe.

Y en otro párrafo agrega que “no se observaron signos de participación de terceras personas sobre los restos estudiados” y que el cuerpo sufrió lesiones y pérdida de piezas a raíz de animales depredadores y por la exposición medioambiental.

Si bien el resultado brinda datos objetivos, estos no necesariamente no clarifican ni determinan las circunstancias previas a la muerte del joven lurense que había partido desde Pedro Luro hacia Bahía Blanca el 30 de abril.

Los restos de Facundo fueron encontrados el 15 de agosto en cercanías de Villarino Viejo y la confirmación la identidad se oficializó diez días después.