El Club Sansinena puede acompañar el 144º aniversario de General Cerri con el reflejo de sus diversas disciplinas.

Si dudas el fútbol, por haber llegado al Federal A y por ser el deporte más popular de nuestro país, marca una impronta y un motivo de orgullo en cada cerrense.

Y si bien los éxitos se basan en un trabajo mancomunado de dirigentes, jugadores, cuerpo técnico, auxiliares, socios y simpatizantes, también la perseverancia es un elemento de valor a considerar en un logro.

Michael Jordan asegura que sus éxitos se basan en haber “fracasado” en varios ocasiones, y sin llegar a ese término extremo, los resultados que no se le dieron como jugador, Leandro Carlos Donayevich los usufructuó desde el banco de suplentes.

En su haber, más allá del ascenso y título más importante en la historia de Sansinena que consiguió junto a Emiliano Ortiz y Lucas Del Valle, figura que es el único entrenador que supo estar en Promocional, Primera, Federal C, Federal B, Federal A y Copa Argentina.

“Como jugador del club estuve en los 4 años de Infantiles y 3 de Menores (en Quinta jugué para Liniers). Mucha gente de Cerri venía a ver a mi categoría, la 81. Llegué a primera en 1997, donde no pude mantenerme, donde no logré conseguir ningún título o hacer goles, y eso fue siempre una cuenta pendiente para mí”, dice el Ruso.

Sin embargo lo que le quitó el fútbol dentro del rectángulo de juego se lo otorgó con el buzo de entrenador.

“En todos los cuerpos técnicos que formé, pude aportar mi granito y de un modo devolver al club con logros todo lo que formó como persona y profesional. Es un orgullo para mí poder haber estado en todas las categorías desde el promocional hasta el Federal A en el club de mis amores”, subrayó Leandro.

Tras la obtención del Federal B, Dona tuvo chances de dirigir en Chaco, Río Gallegos y Santa Rosa, pero optó por trabajar por el sueño de Georgina, su compañera.

La pérdida de un ser querido el año pasado afianzó aún más sus lazos con sus padres, hermanos y primos. Y en esa revancha que otorga la vida, llegó nuevamente el llamado de Marco González para regresar y continuar haciendo historia en Sansinena.

Y a modo de deseo en esta etapa Leandro sueña con que se acerque más gente al club (exjugadores, exDT), padres y empresas para dar una mano a la institución emblema de Cerri como también para apoyar el proyecto formativo que coordina Patricio Mángano.

“Todo pasa por ahí, por hacer lo que me gusta y planear un asado con amigos, porque en definitiva de eso se trata la vida: estar y rodearse de buenas personas, de buena gente”, finaliza como para separar la felicidad del éxito.